
Nuestra primera vez en el Zimbali. Vinimos con todo incluido imperial, pero a los 3 días de ver el Royal, solicitamos a la cadena la posibilidad de cambiar, tuvimos la increíble suerte de poder hacerlo, y lo digo, porque nunca hemos tenido unas vacaciones tan plácidas, ese desayuno servido como un rey en tu mesa, con ese zumo recién exprimido, ese buen café preparado, esos bifrutas que le encantaban a mi princesa, buf…
Esas balinesas tan cómodas con ese servicio de camarero para ti, un paraíso en Vera. Si después de estar tan bien, querías más relax, teníamos el spa… ¡oh, que relajación! Y para remate, el restaurante a la carta, que tres cenas nos pegamos, con ese entrecot que es mi debilidad… Instalaciones perfectas para descansar, relajarse y divertirse sin parar.
Una piscina limpia y grande con buenos accesos para todas las edades, con una puerta a la playa justo enfrente… ¿Qué nos podía faltar? Días… y que no se acabasen las vacaciones, pero se acabaron. Pero, una cosa sí es segura, volveremos.
-Raúl G.