
Mi historia con Senator empieza en 2022, y también, por qué no decirlo, nuestra historia (mía y de mi prometido).
En ese entonces, mi prometido y yo trabajábamos en la misma empresa, pero cada uno en una punta de Andalucía (él en Almería y yo en Huelva). Con el tiempo, lo que empezó siendo una relación de compañeros de trabajo, se fue convirtiendo en algo más, nos fuimos dando cuenta de que teníamos muchas cosas en común y que de verdad encajábamos.
Entonces, un día, armándose de valor, me sorprendió diciéndome que iba a venir de visita a la ciudad y, de paso, conocerme (guiño guiño). Al principio no lo tomé en serio, pues estábamos a más de 500km de distancia y solo era una compañera de trabajo. Pero él me dijo que estaba convencido, que quería conocerme en persona, que estaba decidido y que había estado mirando hoteles para poder quedarse y no molestar. Y que había encontrado uno muy cerca del centro, a buen precio y que además era uno en el que él había estado antes con su familia y que era un hotel muy bueno.
En ese viaje que hizo, que como habréis podido deducir al ser ahora mi prometido, fue muy bien la cosa. El hotel y el trato fue excelente y fueron muy amables, además que se notaba la calidad del hotel y la de su personal.
Tanto fue así lo que nos gustó, que cuando preparamos un viaje, busco si hay un Senator para poder quedarnos, pues ya tiene preferencia sobre cualquier otro.
Ahora solo espero que en el destino que elijamos para la luna de miel, también haya otro, a fin de cuentas, fue donde comenzó.
-Isabel María M.