
La pandemia había cambiado nuestras vidas, todo a nuestro alrededor era triste y vacío, pero el destino nos tenía reservado. Mira qué contradictorio el disfrutar del mejor verano de nuestras vidas. Todo se desató tan rápido…de un día para otro nos vimos encerrados y privados de nuestra libertad, el bien más preciado del ser humano. Teníamos reservado un viaje con la cadena Playa Senator y decidimos seguir adelante con él, a pesar de tenerlo todo en contra.
Hicimos el viaje con mucha incertidumbre por lo que nos podríamos encontrar a la llegada al hotel, pero en cuanto cruzamos la puerta de nuestro hotel «Playacapricho«, todo eso cambió, aunque no veíamos las caras de «nuestra gente», en sus ojos se reflejaba la felicidad que nos había robado la pandemia. Estábamos como en una burbuja disfrutando al máximo con toda «nuestra familia», que era en lo que se había convertido todo el personal del hotel «Playacapricho» y la demás gente que se había embarcado en esta preciosa aventura: «La mejor aventura de nuestras vidas».
En este hotel conocimos a gente maravillosa que hoy forma parte de ese pequeño círculo de amistades que se ha convertido en imprescindibles en nuestra vida, por eso una vez más queremos daros las gracias por habernos devuelto la ilusión en uno de los peores momentos vividos. Gracias Playa Senator, siempre en nuestro corazón.
-Pedro A.