El mar también se oye

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Como cada verano, estamos deseando mi familia y yo tener ese pequeño espacio en el tiempo para disfrutar de unos días de vacaciones. Como el resto de las familias, nuestra vida es como las del resto de esta era, estrés, actividades y un sin fin de obligaciones que apenas nos deja mirar fijamente a tus hijos. Fijarnos en su sonrisa, oler su pelo, etc.  Cuando por fin se agita esa ruleta de la cadena Senator cada año y nos tienen en ascuas hasta semana o días antes.

Ahí empiezan nuestras mentes a volar, a fantasear con cómo será, cómo lo pasaremos, qué actividades habrá… Y justo en ese momento yo ya creo que es la ventana que se abre al verano, que crea un recuerdo en la infancia de mis hijos, que en ocasiones ha evitado mi ruptura matrimonial, etc.

Y acabo de volver cuando me dicen mami, ¿a qué hotel playa iremos el año que viene?  Quiero que sigáis grabando recuerdos a nuestros hijos, aunque en ocasiones nos suponga desprendernos de un dinero que no necesitaríamos gastar, ¡pero no tiene precio verles esa ilusión en sus caras y el brillo en sus ojos cuando leen al llegar Hotel Playa!

-Alicia F.

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