
Desde que me casé en el 2001 conozco la cadena Senator, pues nuestra luna de miel comenzó allí primer año que abrían el Playaballena. A los cuatro años nació mi primer hijo y seis años más tarde mi hija. Nuestras vacaciones siempre eran en la cadena, empezando con las ruletas conocimos a mucha gente, verano tras verano con los cuales, a día de hoy, todavía tengo gran relación, como una familia.
Mi historia se titula «Psicóloga y marido» pues en el verano del veintidós estando en Almuñécar Playa mi vida cambió. Decir de ese hotel que es una maravilla, conocimos a un chico llamado Tom, un belga muy conocido por todo el personal de dicho hotel.
Ese verano cambió mi vida pues fue la primera vez que tuve conocimiento de que existía una tercera persona en mi relación, pues mi entonces marido se las pasaba hablando por teléfono supuestamente con una psicóloga. En diciembre de ese mismo año se sincera y me dice que no es psicóloga, que es una amiga, pero que no había nada entre ellos y mi relación continúa, pero con millones de dudas intentando comprender el por qué a tantas mentiras, ya que mi hijo le había pillado un Telegram y la versión fue diferente de la que me contó a mí. Cuando yo intentaba hilar haciendo preguntas, las versiones cambiaban constantemente hasta que me decidí a llamar a la tal psicóloga, la cual fue la que me contó que entre mi marido y ella había una relación de amistad carnal y sexual.
Eso es en abril del año 23, para entonces ya habíamos reservado en Anticipada Plus las vacaciones en el hotel Playadulce. Yo ya sin fuerzas, bastante demacrada, entrando en un pozo de depresión, decido de ir de vacaciones por mis hijos e intentar dar una oportunidad a una relación de veintiocho años, ya que él rogaba, pedía, suplicaba, se arrodillaba y amenazaba con quitarse la vida.
Para mí no fueron muy buenas, pues no podía sacar de la cabeza lo que había escuchado fuera parte de todo esto. El treinta y uno de enero del año en el que estamos le vuelvo a pillar con ella. Él sigue negándolo, tratándome de loca, de desconfiada y miles de cosas más, pero a los dos días le presento prueba sobre la mesa, las cuales ya no pueden negar. Desde ese día cambió completamente mi vida y estoy sola al cargo de dos niños, uno de dieciocho y otra de 12, pero soy feliz.
Y sin saber si va a poder o no tener vacaciones este verano, ya que encima he tenido que darle dinero por el negocio el cual yo trabajo. Me he negado a que mis hijos no vivan sus veranos al igual que desde el día que nacieron y yo también lo merezco.
Con lo cual hoy mismo he hecho una reserva. No podré ir a los Playa Hoteles, pero me voy al Diverhoteles nuestros quince días como todos los años. A disfrutar junto a vosotros porque formáis parte de mis veranos desde el año 2001 y este año no iba a ser menos. Me conformo con un Diverhotel y me conformo con que mis hijos y yo podamos disfrutar quince días sin necesitar a su padre con todo el esfuerzo de su madre, como todos los años me siento plena orgullosa y feliz.
Esa es mi historia y quería contarla un poco resumida, pero contarla porque al final Senator fue donde supe de ella fue el verano pasado con mi depresión, y es este año sola sin esa persona a mi lado sola con mis hijos y muy orgullosa.
Gracias.
-María Isabel N.