
Residía en Don Benito y se quedó sola con 76 años. Aunque conocía el mar porque vivió con su marido en Barcelona, echaba de menos la costa. Era mi madre y desde que yo me trasladé a Motril se sentía atraída por esta zona granadina. Aquí, en el Hotel Playa Cálida de Almuñécar recuperó la sonrisa, la energía, las ganas de hablar, de comunicarse, de reír, en definitiva de vivir. Disfrutó del clima que regala esta tierra, hizo muchos amigos y descubrió lo inmensamente feliz que le hacia compartir momentos únicos y en familia; jugando al Mini Golf con sus nietos, cenando en el Buffet sin preocuparse de quitar la mesa, por primera vez relajándose en el Jacuzzi…
Cada año esperaba «con ganas» el momento de volver a reencontrarse en la Costa Tropical con su hotel y con la impresionante postal de Almuñécar desde la terraza de la habitación.
Siempre me decía «esto es la gloria» y la «gloria» duró varios veranos, incluso los últimos en los que algo no andaba bien en su mente.
Ahora y siempre con el recuerdo de ella, cada año seleccionamos un hotel de la cadena Senator para seguir viviendo aventuras y mil historias en familia.
-Juan Carlos C.