
Mi experiencia empezó cuando gané en un sorteo de mi club de tenis un día de Spa en el Senator de Marbella.
Fui con mi tía y conocimos a dos chicas súper majas. Entre charla y risa sin querer intercámbiamos las llaves de la taquilla, ellas se fueron a su habitación y yo por error me quedé con llave de una de ellas. No lograba contactar con ellas y yo me tenía que ir y no tenía la llave de mi taquilla donde había dejado mis cosas. Acabe poniéndome la ropa de una de las chicas (que eran totalmente desconocidas). Luego volvimos al hotel, pudimos hablar con ellas y le explicamos la situación. Fue todo muy gracioso, pudimos intercambiar nuestras pertenencias y a día de hoy se ha convertido en una buena amiga mía. Fue una tarde genial.
-Cristina R.