
Hace 14 años, en un puente de la Inmaculada, estaba en el hotel Playaballena con mis padres. Todo iba genial, y en una de las noches de animación hubo un concurso de baile en el cual participé. Necesitaba un compañero, con lo que un muchacho que estaba en el hotel también se ofreció a bailar conmigo. Después de superar varias pruebas, ganamos el concurso y bueno nos conocimos y todo quedó en esa noche. Al volver del puente a casa, tenía una petición de amistad de ese muchacho, para vernos y conocernos un poco más. Acepté su propuesta y la magia del destino hizo todo lo demás.
A día de hoy han pasado 14 años, somos padres de dos maravillosos hijos y hemos conseguido viajar con ellos a varios hoteles y explicarles que en un sitio como ese fue donde se conocieron sus papás. Nos encanta revivir ese momento y cada vez que podemos intentamos escaparnos al mismo hotel.
¡El hilo rojo existe y nosotros lo podemos demostrar!
-Soraya S.