
Hace dos años mi pareja y yo decidimos visitar Mallorca y pasar nuestras vacaciones en Senator Cala Millor Hotel. Nos alojamos en una de sus habitaciones dobles con terraza. Creo importante resaltar este último punto, puesto que este espacio exterior nos permitió tener un poco de intimidad y de desconexión y volvió la habitación mucho más acogedora y fresca. Recuerdo bien las conversaciones nocturnas que mantuvimos hasta las tantas. Recuerdo también la variedad y la sencilla pero bien preparada y servida gastronomía que ofrecía el hotel.
Sin duda disfrutamos de la estancia, de su comida y de sus servicios.
-Miriam I.