
Pasamos unos días increíbles en Diver Roquetas este verano.
Tras nuestras estancia en una de las habitaciones tematizadas, Alan un niño de 7 años con TDAH y rasgos TEA, su hermano Ángel de 5 años, y sus papás, pudieron disfrutar como nunca. Alan se sintió aliviado de que nadie le mirase raro por si hacía alguno de sus ruidos. Hicieron amigos, se pasaron todos los días jugando con los monitores… Alan hasta fue capaz de superar la vergüenza, cantó una línea y subió al escenario a recibir su premio. Pudimos disfrutar en familia, sin necesidad de justificar nada, simplemente pudimos ser una familia feliz que se relajó y disfrutó de sus días en familia.
Gracias a los monitores por ser tan comprensivos. Tanto en la recepción como en el equipo de monitores había personas con diversidad funcional y eso hico que Alan estuviera mucho más arropado y comprendido. Fue una experiencia genial que, por temor a cómo reaccionasen los demás, nunca habíamos experimentado. Gracias a todo el equipo de Diver Roquetas, fueron unas vacaciones súper divertidas.
-Estefanía G.